Anda el mercado obsesionado por vendernos cada día maquinitas diversas con más memoria que el modelo anterior. En este sentido se entiende como memoria la capacidad de almacenamiento de información y conocimiento. Se le llama también memoria RAM, de acceso aleatorio, rápido y temporal; asimismo puede ser de almacenamiento masivo, lento pero de naturaleza más permanente. Otros tipos, menos comunes, llevan nombres como memoria holográfica, memoria de cambio de fase y memoria molecular. Datos, datos, datos... Estamos rodeados de pequeños monstruos ávidos de información, chupópteros de nuestro día a día, datos personales que subastan al mejor postor, quien los convierte en algoritmos, para después ofrecernos sueños que necesitamos comprar sí o sí. Y así, la memoria individual de cada criatura va mermando poco a poco, pues derivamos nuestra capacidad cognitiva a estas máquinas que nos hacen la vez de cerebro auxiliar. Producimos datos y los trasvasamos inmediatamente al monstruo con boca en...
Una de cal y otra de arena. Una selección de mis artículos de actualidad. Mi columna de los sábados. Por Marisa Lanca