No es mi intención airear ninguna información importante de primera mano, que no la tengo. Sólo reflexionar unos minutos sobre el asunto y sus efectos. Algo está ocurriendo a nivel mundial que no alcanzamos a entender exactamente. Los noticiarios nos hablan de mercancías estacionadas en muelles, enormes contenedores paralizados en puertos sin actividad carga-descarga, piezas que no llegan a destino para completar la fabricación de productos, en fin, que todo este parón inexplicable conlleva una subida de precios generalizada, al descender la oferta y aumentar la demanda. Leyes del mercado. Sin embargo, me llamó la atención que en un informativo dejaran caer el hecho de que algunas empresas, al contar con información privilegiada sobre lo que se cernía en cuestión de posible escasez, les faltara tiempo para hacerse con mucha mercancía de su interés, demasiada, acaparando para sí y originando carestía para el resto. No pondría la mano en el fuego al considerar que se haya tratado de caso...
Una de cal y otra de arena. Una selección de mis artículos de actualidad. Mi columna de los sábados. Por Marisa Lanca