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Mostrando las entradas etiquetadas como sorprender

Vuelve cuando quieras

Hay una especie en el mundo animal que no deja de sorprenderme. Ya escribí una columna sobre ellos en abril del pasado año. Pero la historia gatuna continúa. Umeboshi fue una linda gatita, cuyo relato vital dejé en el punto de su gran panza por embarazo y la compañía de su hermano Canelo, que hizo amorosamente de fiel acompañante y cuidador. Pues, como estaba previsto, dio a luz a unas cuantas crías y a los pocos meses otras tantas, de las cuales, hoy están presentes dos gatas: Cati y Lula. Mocetas provenientes una de cada camada, se llevan unas doce semanas. Tras la ausencia de su madre, tío y resto de familia, ambas se han comportado como modelo de hermandad, queriéndose, turnándose en la caza de conejos, alimentándose, cuidándose y saliendo de farra por los ribazos. Todo en común, hasta tal punto, que han quedado preñadas a la vez. Me preguntaba de cuál de todos los señoritos gatos rondadores se prendaron, pero hoy lo tengo claro: su propio padre. El caso es que Cati, la mayor, par...

Un petirrojo viene a verme

Cada cierto tiempo hay episodios que se repiten y somos poco o nada conscientes de ello. Cuando se producen, de repente nos provocan una especie de “déjà vu” o paramnesia, la sensación ficticia de creer recordar situaciones ya vividas. El cerebro enseguida reacciona y, muy cuerdo él, nos avisa: no alucines tanto, es nuevo, nunca antes había ocurrido. Pero, amigas y amigos, la intuición rara vez falla, la memoria mucho. En realidad, sí lo hemos vivido. Es el caso de la llegada de un petirrojo que ronda mi jardín desde hace una semana. Cuando lo descubrí me dije: tú me suenas mucho, ¿no vienes cada año? Luego, día tras día me sorprendo cuando, mirando por la ventana a media tarde, aparece de improviso posándose en una rama desnuda, como si cada instante que lo veo fuera la primera vez. ¡Qué precioso pájaro! Y permanezco unos minutos embelesada por su rechonchez, agilidad y viveza, ese vuelo rápido y corto, el trino incesante y dulzón, ese plumaje anaranjado del pecho, totalmente hipnótic...