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Mostrando las entradas etiquetadas como éxito

Por un récord tuyo

  ¿Qué necesidad de romper techos, de superar marcas, de sobrepasar cifras, de batir récords? Nos encontramos en un tiempo donde prima la competición, y es tal la obsesión, que acabamos compitiendo con nosotros mismos. Concebimos el afán de superación como la vía para no perdemos en la inmensidad de lo vano, poder sobresalir de la masa mediocre e incluso escapar de ella, hasta conquistar la cúspide del éxito. Eso o no somos nadie. Hoy la noticia que prevalece es siempre la del dato superior. Es decir, la relevancia de cualquier cosa viene marcada por los máximos. “Es el día más caluroso desde que hay registros”, “el Banco Tal ha batido su récord de ganancias en un año”, “el futbolista Mengano se ha convertido en el más goleador de la historia”, “nunca antes la gasolina había alcanzado un precio tal alto”, “este mes se superará la barrera de los XX millones de turistas en España”, “el gobierno lanza la mayor oferta de empleo público con tantasmil plazas”. ¿Les suena? Innumerables ej...

Sonríe o muere. La honestidad bajo mínimos.

¡Qué bonito todo! Sonreír nos acerca a la comunidad desconocida del otro lado del espejo. Mas una sonrisa permanente ya no es creíble. El espejismo no engaña: 'es' el mismo engaño, honestamente hablando. Te ofrezco el menú de hoy, exclusivo para ti, que sé que me adoras. De primero: ensalada de emojis, fresca y primaveral. De segundo: solomillo de ego, tiernísimo, acompañado de esferificaciones poéticas con aroma de narciso. De postre: lacitos rellenos de crema amorosa salpicados con pepitas de chocolate amargo. Ven y pruébalo. Págame fácilmente, con tu tarjeta de ‘likes’. Todo son ventajas. Yo feliz, tú también. Sonrisa aquí, sonrisa allá, maquíllate, maquíllate. Un espejo de cristal y mírate, y mírate. ¡Miénteme, tonto! Ten piedad de mí. Haz como que me quieres, como que me escuchas, como que te importo. Tu mentira es mi gasolina, tus besitos mi motor, tu ‘me gusta’ mi volante. Y allá vamos, por la carretera que lleva directa al éxito. ¡Qué bonito todo! Sonreír o morir, ésa e...

Fútbol, filosofía y fantasmas

He pensado muy mucho si escribir mis reflexiones a propósito del internacional juego del balompié. Y ahora que, por fin, los medios ya no hablan tanto de fútbol tras la apeada de la selección española del Mundial, voy a hacerlo yo. Lanzo mi saque de esquina, a ver si va en la buena dirección. Confieso que de fútbol entiendo, o al menos entendía, cuando hace ya unos añicos no me perdía ni un partido del Real Zaragoza. Estoy hablando de cuando Pardeza, Belsué, Aguado, Cáceres, Nayim, …y Esnáider, sí, mi querido Juan Eduardo que tantas alegrías me daba. Porque me gustan las personas con genio, garra, sangre caliente y espíritu guerrero aunque a veces yerren o pierdan el norte. Yo sólo veía partidos por televisión “al calor del amor en un bar”, pues no he pisado la Romareda salvo para ver algún gran concierto, al papa Juan Pablo segundo “te quiere todo el mundo”, y sí, una vez a un partido R Zaragoza-Valencia FC, al que mi padre se empeñó en llevarme, siendo él valencianista, y con asiento...

Llegarás lejos. Un viaje por la ironía

Llegar lejos, llegar alto, llegar rápido. Son las consignas actuales recomendadas para triunfar. En varias ocasiones y por diferentes motivos en mi vida algunas personas me han dicho: “Tú llegarás lejos”. Y yo hasta lo creí y todo. Confieso que me da tanto vértigo la altura, como el exceso de velocidad y las largas distancias respecto a mi hogar. El punto más lejano adonde he llegado ha sido La Habana, y lo más alto… creo que el cielo que surcó el avión que me llevó de ida y vuelta, a gran velocidad, por cierto. Fue un viaje de celebración. Ironías aparte, pienso en el hecho de llegar. Implica tener antes una meta programada y una intención de avanzar, recorrer un camino. Pero también conlleva un fin, un término, una detención del movimiento, un 'ya está – y ahora ¿qué?'. ¿Y por qué el lugar ideal debe encontrarse lejos o alto? ¿Por qué la necesidad de ahorrar tiempo? Quizá con buena intención nos aconsejan mal. Nos pronostican un futuro exitoso animándonos a alcanzar un dest...