Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como pequeñas cosas

Pequeñas grandes cosas

Sabemos perfectamente que el mundo de lo vivo está constituido por los humanos, los animales y los vegetales. Desde el punto de vista biológico, se trata de seres que nacen, crecen, se reproducen y mueren, aunque en ese proceso también influyan enfermedades y accidentes. Parece que lo orgánico, por su capacidad de desarrollo en el tiempo, está dotado de un cierto movimiento que define lo que llaman vida. Algunos filósofos añadieron a este atributo el concepto de “alma”. Yo creo en el alma de los seres vivos. Pero asimismo me gusta creer que ciertos objetos la poseen de igual modo. Esas ‘pequeñas cosas’ que decía Joan Manuel Serrat. A lo largo de nuestro existir nos acompañan seres materiales que vamos atesorando y forman parte esencial de nosotros mismos. Ese libro regalado por un amigo especial, el frasquito de perfume ya vacío que todavía contiene el aroma de tu adolescencia, el juego de sábanas delicadas, aún sin estrenar, que formaba parte del ajuar que tu madre te preparó un d...

Tierra

Me produce un especial placer manipular la tierra con las manos desnudas. Tierra como materia, como la define la rae en su tercera acepción: material desmenuzable de que principalmente se compone el suelo natural. Llevo unos días trasplantando hierba, que nace donde no debe, a trozos del jardín que se han quedado ‘calvos’. Es una tarea lenta, pacífica, alguien diría que ridícula. Ahora me agacho aquí, cavo cuidadosamente para sacar el mechón verde con su raíz de entre las piedrecillas, después me levanto, me acerco hasta el lugar de destino, vuelvo a agacharme, cavo de nuevo para hacer un agujerillo de tamaño acorde al penacho, introduzco la plantica ayudándome de un utensilio con punta de pie de cabra, y finalizo empujando la tierra con los dedos para apelmazarla bien. Claro está que acumulo varias briznas de vez y las planto consecutivamente. En esta entretenida labor, suelen observarme mis dos huéspedes gatunos: Canelo y Umeboshi. Merodean, se interponen entre mis rodillas y e...