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Mostrando las entradas etiquetadas como atención

Personas y persianas

Los ciudadanos tenemos la costumbre de solucionar nuestras necesidades acudiendo a profesionales, cuyos servicios deben ofrecer las garantías suficientes para convencernos y asumir el trato de pagar lo convenido. Para el correcto funcionamiento de estos asuntos lo normal sería el equilibrio entre ambas partes, oferta y demanda, sin olvidar que hablamos de personas, en un lado y en otro. Después de varias experiencias recientes, negativas en este sentido, he llegado a conclusiones un tanto desesperanzadoras. Y es que la cosa no funciona como debería. He realizado unos encargos a diferentes profesionales, concretamente a una empresa de estufas, a una imprenta y a una cristalería. Algo sencillo y concreto. En los tres casos el producto recibido ha resultado erróneo, imperfecto o inservible para su cometido final, con la consiguiente pérdida de mi tiempo y del suyo, de mi dinero adelantado inciertamente, de su prestigio y de mi paciencia, con el inconveniente de gastos extra por mi parte e...

Pantallas y pensamiento

Pantalleando todo el día. Así nos vemos cada vez más personas y de un espectro de edad cada vez más amplio. Se ha demostrado que nuestro mundo tecnológico provoca que un ciudadano medio se exponga diariamente a una información visual de 34 GB en forma de 100.000 palabras, lo que equivaldría a un libro de 300 páginas. Se trata de un auténtico bombardeo multimedia. Las diferentes pantallas a las que nos sometemos segmentan nuestra concentración. Producen en nuestro cerebro como explosiones discontinuas de atención flotante. Expertos han puesto nombre a esta propiedad: mentes saltamontes. De manera espasmódica vamos saltando de un punto a otro en multitarea. Y, aunque se trata de una actividad superficial, el estrés se apodera de nosotros por sobrecarga cognitiva. Así, se ha observado un descenso alarmante de la capacidad de concentración y un preocupante crecimiento del déficit de atención. Nos afecta a todos los usuarios, pero resulta de especial importancia en niños y jóvenes, por enco...

Enfermedades de transmisión gestual

Hoy en día prolifera una tendencia comunicativa que pone de manifiesto la importancia, una vez más, de lo visual frente a lo verbal o textual: el lenguaje corporal. Los gestos, la expresión facial y hasta la postura y los movimientos se convierten en elementos esenciales en una estrategia de comunicación. Al igual que existen escuelas de protocolo, muy necesarias por otra parte, ahora parecen pisarles los talones las asesorías de comunicación, los expertos analistas de comportamiento y ' body language', y sus ‘ tips ’ o consejos para aprender a transmitir con lenguaje no verbal la máxima confianza, dominar los sentimientos conscientes e inconscientes que nos delatan, reflejar seguridad, mantener a raya las emociones que pudieran aflorar, y cosas por el estilo. Me he fijado en esos pretendidos maestros del lenguaje corporal y veo que se expresan de la misma forma que enseñan a expresarse: robóticamente. Movimientos paralelos de antebrazos, rectos, secos y simétricos, simila...