Cada cual siente un amor especial al territorio que le vio nacer. Un hilo invisible tira de nuestro estómago cuando nos alejamos demasiado tiempo o demasiados kilómetros, para recordarnos que sigue ahí, que espera un reencuentro. Aunque no todos concebimos la ‘tierra madre’ de la misma forma. Para algunos las raíces andan ancladas en su barrio o pueblo, para otros en su región, unos cuantos viven arraigados a su nación y algunos menos se ven simplemente como ciudadanos del mundo. En este país que es España se pondera progresivamente la división administrativa en esas ‘parcelas’ denominadas Comunidades Autónomas, convirtiendo esa autonomía concedida en una seña de identidad quizá excesiva, a veces reivindicativa y separatista, otras hasta conflictiva. Roza la ironía que el presidente de la C.A. de Cataluña se apellide Aragonès o que el estadio del Real Madrid se llame Santiago Bernabéu. Los dni con apellidos como Navarro, Castellano, Gallego, Vasco, Rioja, Sevilla, Zaragoza o Cáceres se...
Una de cal y otra de arena. Una selección de mis artículos de actualidad. Mi columna de los sábados. Por Marisa Lanca