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Mostrando las entradas etiquetadas como mente

Relajémonos

El estado natural del cuerpo es la relajación. Nos encontramos ya en agosto. A estas alturas del verano si no hemos conseguido relajarnos deberíamos intentarlo. Transcurrida buena parte del año y haciendo balance del mismo, cada uno puede tener una visión del conjunto de vivencias o sinvivires más o menos intensa, pero no cabe duda de que el trabajo, los aconteceres políticos, las guerras, las noticias inagotables, las preocupaciones económicas, de salud, familiares, todas esas piedras que vamos cargando en nuestra mochila provocan el estado antinatural de tensión y rigidez. Es hora de relajar, que no es otra cosa que soltar, dejar de hacer fuerza. El aforismo que dice “menos es más” funciona en este sentido. Menos actividad: no hace falta exprimir el tiempo, ni siquiera matarlo, con dejarlo pasar mientras ejercemos la contemplación sería suficiente. Tumbarse y mirar hacia arriba, observar lo que nos encontremos, sean árboles, edificios, nubes o pájaros, encontrar la novedad, eso en lo...

De costumbres, cambios y otras luces. [Reflexiones otíticas]

Escribo esta columna a boli en un cuaderno, desde el sofá, con mantita, capeando una otitis doble a base de antibióticos y antiinflamatorios. No es lo normal, pero es que ya estamos en pleno otoño y mi actual estado de destemple precisa un mayor nivel de acurrucamiento. De momento, vamos a lo cercano: reflexiones de auto-observación. Cada día soy menos noctívaga y más adoradora del sol. Antes, en el estante de la cocina tenía dos o tres botecillos de especias que apenas usaba. Ahora no puedo pasar con menos de diez. Lo natural está ocupando a saco todo mi territorio vital conquistado por lo artificial hace ni me acuerdo. Siempre me había cautivado tanto el otoño como el invierno. Hasta hace un par de años. Ya no soporto las bajas temperaturas, el frío me incomoda, me corta las alas, me produce desazón máxima. Cada vez me gusta más pasear a pie o en bici, pasear por pasear, sin prisa. Y prefiero hacerlo bajo un sol de justicia, sintiendo el calor sobre mi piel, que enfundada con cuatro ...