Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como placer

Números redondos

La atracción por los números redondos es inherente ya al ser humano. Incluso ha sido objeto de serios estudios. Cómo nos gustan el 10, el 25, el 50, el 100 y todos los números acabados en 0 ó 5. Celebrar los aniversarios con estas cifras es como celebrar la redondez, que se nos antoja alegría, perfección, éxito. Los números redondos nos atraen porque son más fáciles de procesar, y eso le encanta a nuestra parte primitiva o reptiliana del cerebro, la de los instintos básicos como la supervivencia y el bienestar, el ahorro de esfuerzo; no le atrae tanto a la parte límbica, la de las emociones, y mucho menos al neocórtex o cerebro nuevo, el del razonamiento y la resolución de problemas. Si queremos expresar una cifra irregular, difícil, tendemos a redondear. En lugar de decir: lo he vendido por 998 euros, ajustaremos diciendo que lo hemos vendido por 1.000, lo cual nos produce más placer y sabemos que nos comprenden mejor.  Siempre he creído en la ‘magia’ de los números, la ‘matemátic...

Non ti preoccupare

Ayer observé que una expresión italiana era tendencia en una red social. #NonTiPreoccupare rezaba la etiqueta. Su significado en castellano resulta sencillo: no te preocupes, tranquilo, está bien, descuida, no pasa nada, no hay problema. Y me gustó. Se ve que el verano ya está plenamente instalado, no sólo en el ambiente casi irrespirable de la canícula sino también en la conciencia colectiva, y mucha gente se muere de ganas por expresarlo. Equivalente a la anglosajona y famosa ‘Don’t Worry, Be Happy’, nos sugiere desconectar de los problemas, preocupaciones y angustias varias, y dar a la mente un merecido descanso reparador. Desde luego, es imprescindible emplear el período vacacional, sea cual sea su duración, para tal menester. Mas lo que verdaderamente proporciona la deseada tranquilidad es una actitud que también adopta nombre italiano: ‘Dolce far niente’, es decir, el placer de no hacer nada. Ese dulce relax de contemplación, ese dejarse… ¡qué necesario es! Vamos, lo que en éste,...