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Mostrando las entradas etiquetadas como pan

El lujo nuestro de cada día

Como un mantra, como la oración que un creyente repite diariamente antes de acostarse, como las campanas de las doce, cada mañana escucho el mismo cantar noticiero: sube el precio de… todo. Los productos de primera o segunda necesidad están alcanzando progresivamente la categoría de lujo. Y nos resulta incomprensible que la bola de nieve de la inflación vaya engrosando sin límite, afectando a materias primas, alimentos básicos y, por ende, alimentos procesados, productos fabricados, servicios, transporte y un largo etcétera. Desconozco hasta qué punto nos están vendiendo una 'moto' teledirigida, pues no soy experta en asuntos económicos ni mecánicos, ni mucho menos electrónicos. Pero, pese a no llevar tubo de escape, esta moto huele muy mal. Y los gurús economistas ya nos advierten: el olor, a no mucho tardar, será insoportable. A los ciudadanos de a pie nos toca de nuevo sufrir los efluvios de origen desconocido. Y, por darle la vuelta a la tortilla metafórica, a este paso va ...

En compañía

  Tengo una gata, Umeboshi, que está a punto de parir, y un gato, Canelo, que es su hermano. Su madre, Princesa, tuvo siete lindos gatitos que fue criando hasta que se hicieron casi   adolescentes. Todos eran muy felices y yo también observando su evolución. Un día Princesa consideró que ya les había enseñado lo suficiente para saber sobrevivir, el conejico que como buena madre cazaba a diario no daba de sí para semejante prole ya carnívora devoradora, y decidió cambiar de hogar. Quien quiso la siguió, ayudó a algún indeciso o indecisa, y todos desaparecieron a excepción de Canelo. El nombre se lo asigné por el color de su pelo, pero también por su timidez. Igual me equivoqué y realmente supo decidir bien. Al fin y al cabo, aquí contaba-cuenta con su ración segura de pienso, algún resto de comida sobrante y mimos a diario. El caso es que, pasado un mes de la huida, cual hermana pródiga, regresó la hermosa de ojos verdes Umeboshi. No debió de gustarle la vida nómada de su fam...