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Mostrando las entradas etiquetadas como política

Las maneras del poder

Hace bien poco hemos tenido ocasión de conocer cómo se las gasta algún político para quitarse de encima a una periodista que ejercía su trabajo con normalidad. Y ésas no son maneras. «Manuarĭus» es el origen etimológico del término manera, que a su vez deriva de «manus». Luego, si hablamos de maneras, hemos de remitirnos a las manos como protagonistas. También quiero dirigirme hacia el poder y sus maneras buceando por la Roma clásica. Existían entonces tres maneras distintas de interpretar el poder: el «imperium», la «potestas» y la «auctoritas». El «imperium» era un poder absoluto propio de quienes tenían capacidad de mando. La «potestas» era el poder político capaz de imponer decisiones mediante la coacción y la fuerza. La «auctoritas» consistía en un poder moral basado en el reconocimiento o prestigio de una persona. Entre estos dos últimos conceptos descansaba el equilibrio del Estado. «Auctoritas» literalmente significa autoridad; hace referencia a un poder no vinculante pero soci...

Madera de líder

Estamos rodeados de líderes y liderazgos de toda índole. Estrellas rutilantes que pululan en política, en comunicación, en deporte, y poco más, porque en religión tuvieron tiempos mejores. Las redes sociales, sobre todo a nivel laboral, se encuentran inundadas de consejos con forma de frases ilustradas donde se alienta a ser el mejor líder, a diferencia del sempiterno jefe, que lleva las de perder. La actualidad nos muestra a líderes, esos que llegan a lo más alto en sus campos, como si estuvieran en pugna permanente entre ellos para ver quién es más potente. Rivalidades con sonrisas ‘profidén’, estrechamiento de manos mirando al infinito, puñaladas de seda, amores en los juzgados. Tenemos un ejemplo nacional en candelero dentro de un partido político. ¿De verdad tienen madera como para merecer ser seguidos y aclamados? Me pregunto qué lleva a un individuo a ser líder. ¿Se nace o se hace? Creo que el verdadero líder nace con esa actitud, no es algo voluntario, no puede evitarlo. Su per...

Como una escopeta de feria. [No entiendo nada]

A veces una tiene la sensación de que algo está fallando, así en general. Hoy he barajado varios temas para escribir este artículo. Pretendía, en suma, que me quedara bonito, agradable, que dejara buen sabor de boca. Al fin y al cabo estamos, o casi, de vacaciones, es verano, y parece que lo que toca es el disfrute. Y debe de ser que no me hallo inspirada para exquisiteces temáticas, lo confieso. En mi teclado pesa más la realidad circundante que lo poético-sutil. Para empezar, falla el tiempo, meteorológicamente hablando. Es julio, un mes donde reina el sol y su calorcico. Pues ocurre que no sabemos dónde agarrarnos, cada día nos sorprende una climatología diferente. Y eso no ayuda al relax. Hace una semana Canadá se convertía en un horno insólito por sus altísimas temperaturas. Ha nevado en Benasque (Pirineo aragonés) mientras en el resto del país volvíamos a sacar cazadoras y calcetines. Alemania y Bélgica acaban de sufrir inundaciones lluviosas nunca vistas. Normal no es. En materi...

Honestidad venial, normal y brutal

Al hablar de honestidad nos referimos a una cualidad humana basada en la decencia, el pudor, la dignidad, la sinceridad, la justicia, la rectitud y la honradez. Es fundamental para entablar relaciones interpersonales basadas en la confianza y el respeto. La honestidad no antepone a la verdad sus propias necesidades o intereses. Es un código de conducta coherente, donde las acciones del individuo son consecuentes con lo que piensa, dice y predica. Alguien honesto lo es, sobre todo, consigo mismo. Fundamental, queda claro. Por supuesto que en este mundo existen personas honestas, no está todo perdido. Gracias a ellas nos mantenemos en pie, nos amamos, discutimos, construimos y creamos. Pero vivir con la honestidad como seña es tarea ardua, y más cuando los modelos contrarios nos sobrevuelan cual buitres carroñeros que carcajean y se relamen observando el panorama desde los cielos del bienestar. Obviaré a esos buitres, que siempre los ha habido y los habrá, para centrarme en una altura me...

Élites y satélites

  Jugando con las palabras, como a mí bien me gusta, he elegido hoy dos términos que, por su similitud, pareciera que derivan uno de otro, cuando no es así. Aunque, por el significado figurado, extraeré una relación más que jugosa. Comencemos por el origen etimológico. El castellano ‘élite’ proviene del francés élite , y a su vez del latín eligere : elegir o seleccionar. El término designa a una minoría selecta, que posee un estatus superior al resto de las personas de la sociedad. Tradicionalmente la noción de élite estaba relacionada con la sabiduría y la virtud. Sólo los elegidos lo eran   por sus méritos y virtudes, no por su origen familiar. Asimismo se mantenía un flujo transversal de tal manera que podía ser inclusivo, no constituía un coto cerrado, y su poder era influyente. Hoy en día, el concepto ha derivado hacia el exclusivismo y, desde luego, el poder adquisitivo marca mucho más que el mérito. Puerta cerrada, las credenciales mediáticas y ‘visadas’ resultan impr...

Acusaciones. "De Madrid a... ¿dónde?"

Una campaña electoral debería ser una muestra temporal de un proyecto bien estudiado y consensuado por los miembros de una asociación, partido o grupo político que aspire a gobernar a sus conciudadanos. Dicho proyecto, con líneas perfectamente definidas, fruto de un trabajo previo concienzudo, tendría que llevarse muy aprendido por parte de los diferentes portavoces y representantes candidatos a ser elegidos. Y estos aspirantes, a los que llaman ‘líderes’ de sus propias formaciones, deberían hacer honor a dicho apelativo, no con grosor y acidez en sus palabras, sino con brillantez en sus discursos. Me llama la atención, a la vez que me indigna bastante, escuchar de la mayoría de los actuales “campañeros” madrileños variopintas acusaciones que vuelan de unos a otros, junto a descalificaciones e insultos sin reparo alguno, gratuitos. Y, oigan, parecen muy convencidos de que es una estrategia efectiva eso de intentar destruir al adversario. Señores, no combaten en una guerra. Vamos a ll...

Lenguaje huero

Saber expresarse con naturalidad y con una cierta cultura lingüística debería ser una condición indispensable para cualquier profesión relacionada con el servicio público. La difusión de mensajes a la ciudadanía por parte de la clase política, asimismo por parte de quienes se encargan de transmitirlos o cuestionarlos, los medios de comunicación, adolece de unas carencias cada vez más hirientes, salvo excepciones. El vocabulario empleado, en unos casos se vuelve simplón, en otros farragoso, y en la mayoría de ellos pretenciosamente engañoso. En suma, suele reflejar un vacío de contenido. Esta característica se manifiesta más patente cuando vivimos un periodo electoral. De un tiempo a esta parte se suceden sin tregua, por lo que nos encontramos permanentemente expuestos y deberíamos estar al menos un poco avisados en la materia. Llevo tiempo observando algunas ‘coletillas’ de uso muy común en los discursos políticos. Su objetivo es el rebozo, así, como suena. Recurso fácil para rel...

Política, politiqueo y mafia

Hoy va a ser una de arena. Salto al ruedo ya: estoy dejando de creer en la política y sus secuaces, es decir, los políticos. Cada vez más. Política, del griego polis : ciudad. Ciencia que trata del gobierno y la organización de las sociedades humanas, especialmente de los estados. Actividad de los que gobiernan o aspiran a gobernar los asuntos que afectan a la sociedad o a un país. Objetivamente, ya no se le puede llamar ciencia. Se ha convertido en una aspiración al poder. Y, una vez alcanzado, en una negociación permanente para mantener ese estatus. A los simples ciudadanos sólo nos queda ir a votar cuando somos convocados, hacer huelgas y manifestaciones para sentir que no estamos solos a la hora de protestar, y tragarnos en los medios de comunicación interminables horas de debates de tinte político donde los opinadores en nómina: periodistas, politólogos, exministros, políticos en paro, y hasta jueces, se convierten en expertos analistas. Y no me fío de los que presentan como ‘...

Hoy hablo de Donald Trump

El próximo martes 3 de noviembre de este nefasto año 2020 se celebran elecciones en Estados Unidos. Los medios de comunicación, tanto nacionales como internacionales, llevan días informándonos puntualmente de cada acontecido. Realmente es un bombardeo de notas teñidas de rojo, azul y blanco, barras y estrellas, burros y elefantes, demócratas y republicanos. Sólo existen dos candidatos, es algo con lo que no comulgo; pero confieso que, siendo cifra tan exigua, todavía no he conseguido identificar a cuál corresponde cada elemento identificativo. Los reportajes se multiplican. Las redes arden. Proliferan las entrevistas al pueblo llano estadounidense apoyando a uno de los candidatos. Donad Trump y “el otro”, Joe Biden. He tenido que buscar su nombre en internet, sí. No resulta muy mediático, es verdad. En eso Trump le lleva mucha ventaja. Aunque no es mi país ni mi máxima preocupación en este momento, me gusta escuchar con atención lo que dicen los aspirantes al trono terráqueo, y mucho...