Entendemos que la sal es algo bueno de por sí. Ignorando la parte química del asunto, se trata de un producto que tuvo un importante valor en tiempos ya lejanos debido a que su consumo no sólo es una necesidad humana, sino que permite además conservar los alimentos y prolongar su vida comestible. Objeto de mercadeo durante el Imperio romano, originó la creación de rutas de la sal específicas para su transporte. Incluso el pago a los legionarios se efectuaba con una cantidad de sal denominada salarium y hasta los mayas la emplearon como moneda. Los intereses por el control de los depósitos salinos, los mercados y también los impuestos aplicados a su consumo han provocado a lo largo de la historia infinidad de guerras, revueltas y protestas. Una de las últimas fue la Marcha de la sal, protagonizada por Gandhi en la India del siglo XX, que posteriormente provocó su independencia respecto del imperio británico. La sal es posiblemente el aditivo más antiguo y más usado en alimentación. Pro...
Una de cal y otra de arena. Una selección de mis artículos de actualidad. Mi columna de los sábados. Por Marisa Lanca