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Mostrando las entradas etiquetadas como realidad

‘Suave que me estás matando’

Existe una manifiesta tendencia a dulcificar los contenidos educativos de cara a la formación de nuestros infantes y jóvenes. Creamos un colchón suave y mullido con la intención de evitar roces, raspaduras, heridas y daños varios que puedan afectar negativamente a su desarrollo emocional. Educación entre algodones, como los príncipes y princesas que quieren los padres que sean, o así los consideran ya. Una realidad ‘ad usum delphini’. Esta expresión  proviene de finales del siglo XVII y se traduce literalmente: para uso del delfín. Se dice de una cosa adaptada y manipulada por interés de alguien, una versión que omite lo que puede ser ofensivo, violento, inapropiado, convertida a contenido ‘para todos los públicos’. En su origen, esta sentencia hacía referencia al Delfín, título con el que se conocía al primogénito del rey Luis XIV de Francia, cuyo preceptor educativo, el duque de Montausier, elegía lo que podía leer el joven estampando la fórmula ‘ad usum delphini’ sobre la cubi...

Non ti preoccupare

Ayer observé que una expresión italiana era tendencia en una red social. #NonTiPreoccupare rezaba la etiqueta. Su significado en castellano resulta sencillo: no te preocupes, tranquilo, está bien, descuida, no pasa nada, no hay problema. Y me gustó. Se ve que el verano ya está plenamente instalado, no sólo en el ambiente casi irrespirable de la canícula sino también en la conciencia colectiva, y mucha gente se muere de ganas por expresarlo. Equivalente a la anglosajona y famosa ‘Don’t Worry, Be Happy’, nos sugiere desconectar de los problemas, preocupaciones y angustias varias, y dar a la mente un merecido descanso reparador. Desde luego, es imprescindible emplear el período vacacional, sea cual sea su duración, para tal menester. Mas lo que verdaderamente proporciona la deseada tranquilidad es una actitud que también adopta nombre italiano: ‘Dolce far niente’, es decir, el placer de no hacer nada. Ese dulce relax de contemplación, ese dejarse… ¡qué necesario es! Vamos, lo que en éste,...

Desde que el mundo es mundo

Hoy me ha surgido esta expresión sin pensar: "Desde que el mundo es mundo". Y rápidamente la he tomado como el rayo divino que atraviesa mi cabeza cual luz inspiradora para escribir este artículo. Creo en estas cosas, en la llegada inmediata de una idea como señal importante de algo. Pero claro, tiene su coste: lo de ‘sin pensar’ hay que transformarlo en ‘ahora ponte a pensar y escribe’. ¿Y desde cuándo se considera que el mundo es mundo? En su sentido general, la palabra “mundo” se refiere a la totalidad de entidades, al conjunto de la realidad o a todo lo que fue, es y será. ¡Toma ya! Me produce cierto vértigo o desasosiego reflexionar sobre la expresión última ‘todo lo que fue, es y será’, ya que implica todo el espacio y todo el tiempo. Universo, cosmos,… Abandono el reto. No ha lugar la aplicación del título que nos ocupa. Cerrando un poco el círculo conceptual, nos avenimos a otra acepción de mundo que habla del conjunto de todas las cosas que existen y de la humanidad....

Como una escopeta de feria. [No entiendo nada]

A veces una tiene la sensación de que algo está fallando, así en general. Hoy he barajado varios temas para escribir este artículo. Pretendía, en suma, que me quedara bonito, agradable, que dejara buen sabor de boca. Al fin y al cabo estamos, o casi, de vacaciones, es verano, y parece que lo que toca es el disfrute. Y debe de ser que no me hallo inspirada para exquisiteces temáticas, lo confieso. En mi teclado pesa más la realidad circundante que lo poético-sutil. Para empezar, falla el tiempo, meteorológicamente hablando. Es julio, un mes donde reina el sol y su calorcico. Pues ocurre que no sabemos dónde agarrarnos, cada día nos sorprende una climatología diferente. Y eso no ayuda al relax. Hace una semana Canadá se convertía en un horno insólito por sus altísimas temperaturas. Ha nevado en Benasque (Pirineo aragonés) mientras en el resto del país volvíamos a sacar cazadoras y calcetines. Alemania y Bélgica acaban de sufrir inundaciones lluviosas nunca vistas. Normal no es. En materi...

Encefalograma planeador

Son días extraños. No nos engañemos. Observamos la actualidad a través de los medios de comunicación y parece que el mundo sigue en marcha, a su manera, claro. Los programas de televisión en directo cuentan con los mismos protagonistas de hace más de un año; los de ocio, concursos y realities diversos continúan con sus presentadores, invitados y público, casi como si “el bicho” no fuera con ellos. Las imágenes que nos muestran de terrazas, aeropuertos, ferias, congresos, conciertos y diferentes espectáculos se asemejan bastante a las que estábamos acostumbrados antes de la pandemia, sólo que la gente que asiste a los mismos lleva en la cara un elemento raro que le tapa boca y nariz. Las películas siempre han estado ahí y no cambian, es un gran consuelo, por otra parte. Todos ansiamos esa anterior vida “normal” que un virus ha transformado en “anormal”. Vivimos en una contradicción constante. En un “quiero y no puedo”, en un “me gustaría y no me dejan”, en un “me dejan y no me atrevo...